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Tres cosas que no deberías hacer si quieres tener una relación de pareja duradera

28/08/2015

 Muchas personas que disfrutan de una relación de pareja estable ven cómo la misma se va deteriorando con el tiempo y no saben cuáles pueden ser la causas. Para dar respuesta a esta cuestión hemos preguntado a la Psicóloga Silvia Pérez, que tiene una dilatada experiencia profesional en la Agencia Matrimonial Alter Ego de Madrid, acerca de los factores que, aunque en ocasiones pasan desapercibidos, influyen de forma muy negativa en las relaciones de pareja.
Faltar al respeto
Seguro que te suena esta escena: estás celebrando un cumpleaños, en casa de unos amigos, y la pareja de anfitriones está constantemente lanzándose indirectas y comentarios que pretenden ser graciosos, pero son de mal gusto. Aunque estas expresiones se realicen en un tono jocoso, afirma Silvia Pérez, con el tiempo van minando la relación, pues una cosa es realizar una crítica puntual –utilizando un estilo burlón– sobre un comportamiento de nuestra pareja y otra es estar constantemente poniendo en evidencia sus defectos o su forma de ser. Por otro lado, al hacer estos comentarios en público (y más delante de amigos), estaremos generando en la otra persona un sentimiento de humillación, aunque no nos demos cuenta.
Espiar las comunicaciones telefónicas o en redes sociales
Aparte de que es ilegal interceptar las comunicaciones de otras personas, si tu pareja se dedica a revisar las llamadas de tu teléfono móvil o a introducirse en tus cuentas en redes sociales (utilizando tu nombre de usuario y tu contraseña), estáis ante un grave problema. En efecto, la confianza es uno de los pilares de las relaciones de pareja. Que no te engañen; los celos no son sinónimo de pasión o enamoramiento, sino que representan una amenaza para la estabilidad de las parejas a largo plazo. De este modo, en opinión de Silvia Pérez, si una de las dos personas tiene constantemente la necesidad de verificar que no le están engañando, deberían sentarse a hablar lo antes posible para aclarar este aspecto y pedir ayuda a profesionales del área de las relaciones interpersonales, si ven que no pueden realizar avances significativos.
Convertir tu vida en una eterna rutina
Aunque muchas parejas aceptan con cierta normalidad el hecho de tener una relación monótona, la ausencia de diversidad en los momentos de ocio y tiempo libre es uno de las causas que más afectan a la duración de las relaciones sentimentales. Tampoco se trata de estar todo el día obsesionado con tener una vida plagada de aventuras o visitar sitios exóticos todos los fines de semana, afirma Silvia, pero cuando una pareja se instala en la monotonía, es normal que perdamos las ganas de compartir momentos juntos. Así, para combatir la rutina, podemos empezar por cambiar nuestros hábitos ligeramente. Por ejemplo, no es necesario ir a hacer la compra todos los sábados por la mañana, a cenar siempre el viernes por la noche en el mismo sitio o ir a la casa de la sierra o del pueblo todos los fines de semana. ¿Por qué no pruebas a cambiar estas costumbres yendo al supermercado en días de diario y haciendo alguna pequeña escapada algunos fines de semana a una ciudad cercana?
En resumen, hay que tener cuidado con aquellas pequeñas cosas que, a pesar de no ser muy evidentes, acaban afectando a nuestra relación de pareja mucho más de lo que pensamos.

Imagen: Fall has arrived, by Georgie Pauwels, under CC license – Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0

Vacaciones familiares con tu pareja: cómo convertirlas en una experiencia memorable

29/06/2015

Llega de nuevo el verano y para muchas personas cada vez están mas cerca las esperadas vacaciones estivales. Muchos de nosotros optaremos por veranear con nuestra pareja en la casa familiar, compartiendo espacio con hermanos, padres, primos, abuelos y, en bastantes ocasiones, un buen número de niños y adolescentes. En este ambiente en el que conviven varias familias y parejas es fundamental evitar que aparezcan tensiones que, inevitablemente, acabarán derivando en conflictos. Para sortear estas situaciones, te ofrecemos los siguientes consejos.
En primer lugar, es recomendable meter en las maletas una buena dosis de optimismo, sentido del humor, solidaridad y tolerancia pues, aunque vamos a vivir unos días con nuestra propia familia, cada pareja tiene su forma de hacer las cosas, lo que propiciara que en momentos puntuales se generen pequeños enfrentamientos. En otras palabras, tenemos que abrir nuestra mente y ser capaces de pasar por alto comportamientos y formas de actuar diferentes a las nuestras, siempre desde el respeto.
Precisamente, para evitar malentendidos, es deseable que establezcamos unas mínimas normas de convivencia. Por ejemplo, podemos fijar una franja horaria para las comidas y las cenas que se celebren en casa, evitando que unos tengan que estar constantemente esperando a otros. Además, también podemos establecer normas de uso de elementos compartidos, como una pequeña embarcación o un remolque. Asimismo es recomendable que se fijen turnos de limpieza con el fin de que este tipo de tareas no recaigan siempre sobre las mismas personas.
Por otro lado, veranear con tus suegros o tus hermanos y sus parejas no es sinónimo de que se tengan que realizar todo el rato actividades en grupo o que todos tengan que ir de forma obligatoria a excursiones o picnics. De hecho, es preferible no planificar previamente actividades conjuntas para todos y cada uno de los días y dar a cada pareja o unidad familiar la oportunidad de que puedan organizar actividades de forma separada.
Asimismo, si hay personas con cierto grado de dependencia (como niños pequeños o personas muy mayores) es aconsejable que, desde un principio, se acuerde cómo se les va a atender, para evitar que los cuidadores se queden literalmente sin vacaciones.
Por último, debemos evitar meternos en las discusiones entre padres e hijos (sobre todo si se trata de nuestra familia política), intentando no tomar partido. Tampoco es recomendable entrar en provocaciones o debates sin sentido (que suelen generarse en las largas sobremesas veraniegas), tratando de salir cuanto antes por la tangente para evitar que se generen momentos de tensión. Igualmente, no debemos poner en duda las decisiones de los padres en relación a sus hijos de forma pública, sino en privado, con el fin de no socavar la autoridad de los progenitores.
En resumen, pasar un verano en familia con tu pareja no tiene por qué convertirse en una pesadilla, sino que puede ser una experiencia memorable, siempre que sigas los consejos que te hemos mostrado.

Imagen: Summer is Wanning by Storm Crypt, under CC license – Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Generic (CC BY-NC-ND 2.0)